miércoles, 5 de septiembre de 2018

BATISIELLES

20
Este verano, Colette no ha venido a Batisielles.
Luz dejó de hacerlo hace años.
Francesca se ha marchado en busca de otro lago.

Para ellas este poema último.

Eres frágil y hermosa
como la débil luz de la mañana.
Te miro una y dos veces,
y a la tercera me digo: qué guapa se está poniendo.
Te doy la espalda y te acercas a mí
caminando despacito, muy despacio,
tierna flor, no me hace falta verte
para saber que estás a mi lado.
Eres bella
como la esperanza de vivir
a cada instante este momento.
Y cuando de tus labios temblorosos
nace mínima tu palabra:
“Hoy he soñado que...”
Me parece estar soñando,
y no llego a distinguir
si eres tú,
el susurro del viento entre los chopos,
o el chapoteo del agua
quien me habla.
Se cruzan nuestras miradas y sales corriendo,
jugueteando, saltas sobre las piedras del río,
al viento tus dos trenzas salvajes y libres
brincan sobre tu cuerpo moreno y limpio.
Una cascada de gotas de agua,
como soles encendidos,
brilla sobre tu pecho
cuando te salpica el agua.
Y yo sigo escribiendo,
callado como un tonto,
perdido en un sueño infinito
en la redondez redonda de esta tierra,
de esta carne, de este perfume que es tu cuerpo.
Y, entre silencio y silencio,
Dos, tres, mil... una mirada

¡Cómo haces que te quiera, amor!

2 comentarios:

  1. El susurro del viento entre los chopos,
    O el chapoteo del agua te traen recuerdos muy bonitos.

    Me ha gustado seguirte en esta aventura Batisiellica.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  2. Lindo poema, muy evocador de una época de nuevas experiencias. Me ha gustado mucho, sí señor.

    Un abrazo

    ResponderEliminar