09/11/09

MUROS Y MURALLAS

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Hace veinte años


cayó una muralla


Antiguos muros de piedra y otros más recientes de hormigón se han ido convirtiendo en lugares turísticos.
Nuevas murallas de alambre de espino se han levantado.
La muralla entre San Diego y Tijuana
La muralla de Cisjordania
La muralla de Ceuta y Melilla
La muralla turco-chipriota
La  muralla entre las dos coreas
La muralla entre India y Pakistán
La muralla de Bangladesh
La muralla entre Bostwana y Zimbawe
La muralla entre Arabia y Yemen
La muralla Kirguistan-Uzbekistan
La muralla Tailandia-Malasia
La muralla Marruecos-Sahara
La muralla de Belfast
La muralla ...
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04/11/09

NO TODAS SOIS IGUALES



Más de una vez me han dicho o he oído decir por boca de una mujer:
"Todos los hombres sois iguales".
¿Qué quiere decir una mujer cuando hace una afirmación tan categórica?. No lo sé.
Sin embargo, puedo sacar algunas conclusiones. La frase es de reproche. Parece como si ellas quisieran decir: "Tienes el cerebro en el pene" o "sólo y siempre piensas en lo mismo".
¿Qué pasa? ¿Tan malo es estar preocupado por la supervivencia de la especie?. Claro que pensando así no es de extrañar que los sociólogos auguren que hacia el 2020 al menos el veinticinco por ciento de las mujeres permanecerán voluntariamente solteras.
Intuyo que estáis metidas en un callejón sin salida. Por eso no es de extrañar, porque sois inteligentes, que la mayoría de los psicólogos sean psicólogas, que la mayor parte de los terapeut@s sean terapeutas, que los libros de autoayuda, sobre relaciones de pareja y resolución de conflictos estén escritos por mujeres y que además más del ochenta por ciento de los lectores sean mujeres.

Concluyo que para las mujeres visto uno, vistos todos. Pero para los hombres,vistas todas, no comprendemos a ninguna.
Eso sí, no todas sois iguales.






29/10/09

CLIENTES

Cliente es una persona que utiliza con asiduidad
los servicios de un profesional o empresa.

Un cliente puede dar beneficios,
pero también puede arruinar un trabajo bien hecho.

Esto es debido a las reglas del comercio:

1ª.- El cliente siempre tiene razón
2ª.-Si el cliente no tiene razón, aplíquese la 1ª regla.

Excepción a la regla:
Para los psiquiatras, el cliente nunca tiene razón.

20/10/09

VACÍOS



Me gustan los lugares vacíos.
En ellos puedo proyectar el futuro y recomponer el pasado.
Un salón sin muebles, sin alfombras cubriendo el suelo.
 Paredes desiertas de cuadros y cortinas. Techos solitarios sin arañas luminosas.
Hay pueblos deshabitados que al visitarlos me sobrecogen.
Me gusta recorrer sus calles conteniendo la respiración.
En cada esquina, o detrás de cada muro, de cada puerta entreabierta,
 me espera un sobresalto, un estremecimiento inesperado.
En un lugar vacío, inhabitado, solo estás tú frente a tus fantasmas,
tus quimeras, tu propia sombra.

12/10/09

EXTERIORES

Todos tenemos le experiencia de que el mundo exterior cambia.
Frecuentemente cambia de forma incontrolada y ajena.
Hago cola en la parada del autobús. Calculo el número de personas que hay delante de mí. Comienzo a dudar si voy a tener plaza, o si tendré que esperar al siguiente autobús. Al fin veo llegar mi autobús. Todos se mueven inquietos en la cola. Cuando el autobús pasa a mi lado veo a un señor con la cara pegada al cristal de la ventanilla de socorro. El mal presagio se cumple. El autobús va llenísimo y no para.
La desesperacíón se adueña de la espera.
Algunos comienzan a desertar de la cola de espera. Yo siento el alivio de avanzar unos puestos.
En seguida surgen los inquietos, que no paran de moverse y girar la cabeza a izquierda y derecha. Los insatisfechos con el servicio, que aprovechan para acordarse de las madres de unos cuantos. Un señor incontinente afronta la espera orinando en un árbol contiguo. Una señora discute con su marido, y acaba por dejarlo plantado en la cola mientras ella coge un taxi. Dos chicas, con uniforme colegial, siguen incomunicadas con los auriculares del móvil. Hay un incondicional de la empresa de autobuses  urbanos que trata de convencernos de los beneficios del transporte público.
Cuatro incrédulos de que llegue otro autobús a tiempo, abandonan la cola. Vuelvo a avanzar puestos. Pasa el tiempo. Me duelen los piés. El autobús no llega. Quizá los autobuses son insuficientes.
Algunos se sienten incómodos. Otros incomprendidos e indefensos. Hay una pareja indecisa, pero siguen besándose. Un señor con traje parece indiferente, lee el periódico. ¡Esto es incomprensible, intolerable!, grita uno, malhumorado.
Sigue sin pasar ningún autobús. El señor incontinente vuelve a orinar en el tronco del mismo árbol de antes. Dos señoras, con aspecto independiente, lo recriminan con la mirada y abandonan la cola. Avanzo otros dos puestos. No logro entender lo que me dice una señora cuando me quedo mirando a su perrito que hace cacas al lado de mis zapatos. Las dos chicas con uniforme colegial se marchan con unos amigos. El señor incontinente se sube la cremallera de la bragueta del pantalón. La pareja indecisa ha decidido seguir la fiesta en un banco de madera.
Llega una furgoneta blanca y aparca en la parada del autobús. Salen de ella dos obreros con mono de color  naranja. Sin saludar arrancan el poste de la parada del autobús y lo meten a la furgoneta. No hay explicaciones. Nadie las pide. Sólo un incontrolado escupe en la acera y da una patada a la furgoneta. Me parece incierto que pase el autobús. Ahora soy el primero de la cola, y los demás comienzan a preguntarme y a pedirme explicaciones.
 Me siento como un indivíduo en medio de una gran duna.
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05/10/09

INTERIORES

He leído en un libro de antropología que el animal tiene un desamparo ontológico menor y que el hombre tiene un desamparo ontológico de mayor grado.
Esto es debido a que el hombre es un ser bifronte, anfibio y bosquejado.
De ahí que estemos los hombres forzados, por cosa ontológica, a vivir en tensión metafísica.
Eso nos pasa a los hombres, pero, ¿y a las mujeres?

02/10/09

SOLEDADES

El fin de semana me gusta más estar solo que acompañado.
Pero hay compañías sin las que no podría vivir.
Me gusta viajar solo.
No me gustan las autopistas, pero reconozco que en ocasiones son muy útiles.
Cuando viajo prefiero poder parar para contemplar un paisaje o algo que me llama la atención.
El viaje es más largo, pero me gustan las carreteras que atraviesan los pueblos.
Antes me gustaba hacer fotografías de los sitios por donde pasaba.
Ahora prefiero vivir sin recuerdos

30/09/09

Martes. Hago trampas con el tiempo. Cambio los días de la semana a propósito.Cronos devora a sus hijos. Si gano un día, un día más que tengo. Pero no puedo detener el tiempo. Mi vida se me fuga constantemente. Mis vivencias, mis pensamientos, lo que creí que eran mis conclusiones definitivas cambian y no puedo darlas por completas.

29/09/09

Lunes. Sólo a los adiptos al trabajo les gustan los lunes. Pero la mayoría detesta el lunes. El lunes no tiene sorpresas, es el punto y seguido de la rutina. Sabes cómo comienza nada mas levantarte de la cama, y cómo acaba, en otro punto y seguido.
Me inquieta la consideración de escribir sobre algo de lo que desconozco el final. Y más si ese algo es mi propia vida. De niño no recuerdo haber tenido esa preocupación. Simplemente vivía, y luego venía la vida eterna.

26/09/09

Domingo. No es habitual en mí, pero hoy he madrugado. Estoy ansioso por seguir escribiendo mi autobiografía. Hace un tiempo espléndido. Un oasis primaveral en el otoño. Me cobijo debajo de la acacia que cubre el centro del jardín, donde he trasladado mi escritorio. Me siento eufórico y escribo, escribo, escribo. Me olvido de regar las macetas, ¡y eso que las campanillas y los dondiegos reclaman mis cuidados!. Me olvido, por completo, de comprar el pan y los periódicos.
Me parece certera la afirmacion de Ortega y Gasset, "la vida es lo que hacemos y lo que nos pasa". Por ahí me moveré, sobre ocupaciones y preocupaciones.

25/09/09

AUTOBIOGRAFIA

Sábado. El cielo está nublado. La temperatura ha bajado cinco o seis grados. No es un día especialmente frío, pero el viento produce una sensación  térmica invernal. Es un día otoñal que invita a quedarse en casa. Unos nubarrones negros colgados en el horizonte amenazan lluvia. También amenaza el cansancio que arrastro de todo la semana. Un día ideal para quedarse en casa, y hacer limpieza general. Ordeno papeles, revuelvo armarios roperos, hago la lista de la compra para la próxima semana y la lista de reparaciones y decoraciones varias de la casa. Al final siempre acabo reviendo álbumes de fotos de hace años, de antes de comprar la cámara digital.
El sábado me da un respiro para hacer viajes nostálgicos. No es que no haga escapadas de fin de semana. Pero hoy, no. Hoy me quedo en casa.
Me atrapa la intención de comenzar a escribir mi autobiografía. Tomo notas por orden cronológico. Un recuerdo me lleva a otro. Acabo mezclando realidad y fantasía. Quizá son los componentes del recuerdo.
Al fin, calculo el número de páginas que necesitaría escribir, su distribución según lo que he vivido. Decido que sean tres volúmenes. Pensándolo mejor, necesitaré algún tomo complementario para recoger experiencias, pensamientos y planes por realizar.
Estoy entusiasmado con la idea de mi autobiografía. Al fin y al cabo sólo son necesarias tres condiciones: estar vivo, saber escribir y escribirla uno mismo.

17/09/09

Quiero, como el sarmiento desnudo,
ser liana trepadora por tu cuerpo,
zarcillo enroscado a tu deseo.
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14/09/09

OTOÑO

El otoño tiene la contundencia de la fruta madura.
Belleza caduca y nostálgica. O la comes o la pierdes para siempre, como hoja seca que arrebata el viento o cuerpo decadente caido sobre la tierra.
Otoño ambiguo y contradictorio.
Muerte y vida en ocres y carmesí.
Me gusta el tiempo en que se cortan los racimos de uvas.

11/09/09

Vuelvo despacito en mi barquito de papel

02/06/09

CARTA DE AJUSTE